Casa Marea
Hotel boutique de 22 habitaciones suspendido sobre un acantilado de la costa pacífica. Estructura híbrida de concreto encofrado y madera de guayacán que negocia con el viento marino.
Diseñamos hoteles donde la arquitectura no se observa, se respira. Cada metro cuadrado es una decisión deliberada entre luz, materia y silencio.
Ver portafolio →Creemos que un hotel no es un edificio: es un estado de ánimo construido con piedra, madera, luz y tiempo.
Trabajamos desde la conjunción entre el territorio y la cultura del huésped contemporáneo. Cada proyecto nace de un análisis minucioso del lugar — su clima, sus materiales locales, sus tradiciones constructivas — para producir arquitectura que pertenece a su contexto sin renunciar a una contemporaneidad firme.
Diseñamos para los sentidos antes que para la fotografía: la temperatura del concreto al amanecer, el sonido del agua entre los muros, la sombra que cambia con la estación.
Hotel boutique de 22 habitaciones suspendido sobre un acantilado de la costa pacífica. Estructura híbrida de concreto encofrado y madera de guayacán que negocia con el viento marino.
Renovación de un edificio patrimonial del siglo XIX convertido en hotel urbano de 48 habitaciones. La intervención introduce un patio térmico central que reorganiza la circulación y la luz natural.
Eco-lodge de 14 cabañas insertadas en el bosque de altura andino. Volúmenes verticales en madera negra cuyo lenguaje dialoga con la verticalidad de los árboles que los rodean.
Resort mediterráneo de 36 villas individuales dispuestas en terrazas de piedra caliza. La geometría rectangular pura contrasta con la topografía orgánica del olivar.
Cada sitio dicta sus propias reglas. Cartografiamos la luz, el viento, la vegetación nativa y la memoria histórica antes de trazar la primera línea.
Preferimos materiales que envejecen con dignidad: piedra local, madera curada, concreto pulido, latón sin lacar. Texturas que ganan con el tiempo.
Diseñamos el recorrido del huésped como una secuencia cinematográfica: compresión y liberación, sombra y luz, intimidad y vista panorámica.
La infraestructura técnica desaparece. El back-of-house, los sistemas de climatización y la logística se integran sin perturbar la atmósfera.
Lo extraordinario de Atelier Nova es que sus edificios no compiten con el paisaje — lo amplifican.